Desde que se a casado por segunda vez no para de follar en todo el día y es que su anterior marido no le daba la caña que ella necesita y en cuanto puede, se desquita con su marido y lo coge por sorpresa. No hay rincón en toda la casa que no hayan probado follando y los vecinos alucinan con los gemidos de placer que salen de las habitaciones de su nuevo hogar.